América y el saber ganar

Pachuca, HGO.

Dic 15, 2017

A Criterio de

América y el saber ganar

¿Perdió Pumas por la que falló Nicolás Castillo cuando estaba solo para consagrarse al empezar el duelo?

Hay diferentes maneras de perder un clásico, pero también de interpretar como una, la causa definitiva.
Cada quien tiene su perspectiva. Una tiene colores azul y oro. La otra, los del antagonismo en azul y amarillo.
Es un partido en el que hasta a los ajenos les cuesta trabajo la neutralidad. Aficionados de clubes diferentes tienen su propia mirada ante un Pumas-América.
Varios partidarios pumas piensan que el arbitraje les jugó una mala pasada porque el segundo gol del América, cerca de caminar hacia esos seis minutos de descanso efectivo en el vestidor, fue precedido de una falta.
Y que el choque entre Peralta y Alcoba en la jugada del último y definitivo tanto que sentenció el duelo, tenía motivos para ser invalidada.
Del otro lado, se piensa diferente. Porque antes de que Pumas acortara hubo un penal claro de esos que se castigan dos veces: con la marcación de la falta y con la tarjeta roja a quien empuja por la espalda a un delantero que llega de frente para rematar a gol. Ocurrió entre Alcoba y Cecilio Domínguez sin que el árbitro, otra vez, marcara lo evidente ahora del otro lado.
A Pumas da gusto verlo jugar por su alegría, por la determinación manifiesta de ir al frente y por lograr a veces hasta ser vertical como nadie. Pero da ansiedad su falta de contundencia, la incapacidad de meter bien el penúltimo pase después del desborde audaz.
El América no es vistoso y ha sufrido mucho. Cuatro parches de alineación forzados para meterse a Ciudad Universitaria respecto a su partido anterior y además otro cambio prematuro, a poco más de diez minutos, porque Samudio no resistió pese a los esfuerzos de la semana para tenerlo listo.
Pero las Águilas tienen algo que da gusto: saben ganar partidos en que tienen que hacerlo. Cuando hay tanto orgullo en juego, y los puntos son tan importantes que casi lo regresan a zona de clasificación.
¿Perdió Pumas por la que falló Nicolás Castillo cuando estaba solo para consagrarse al empezar el duelo? ¿Por la que tuvo Cortés exigiendo a Marchesín? ¿Por el remate de Alcoba?
También se puede culpar a un tercero. Siempre es mas fácil y es verdad que a veces influye.
Pero las Águilas pudieron echarle la culpa a un fallo administrativo que impidió considerar a Gerson Torres, al cambio tempranero de Samudio o a la serie de bajas con que tiene que lidiar semana a semana.
Como lo importante es ganar sin que los detalles secundarios sirvan mas que para explicar la derrota del de enfrente, América no tiene que asirse de nada esta vez.
Por lo demás, ambos entregaron uno de esos partidos que debemos celebrar ampliamente porque corresponden a su obligación de engalanar una Liga que los necesita.

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Criterio Hidalgo

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