DMZ

Pachuca, HGO.

Nov 19, 2017

A Criterio de
Eduardo Ruiz-Healy

DMZ

La DMZ está virtualmente libre de armas pero, fuera de ella, las tropas norcoreanas, sudcoreanas y estadunidenses, armadas hasta los dientes.

La República de Corea (Corea del Sur) y la República Democrática Popular de Corea (Corea del Norte) están divididas por una franja de tierra que mide 4 Km de ancho y 250 Km de largo. Se inicia en el Mar Amarillo, debajo del Paralelo 38 Norte, en el lado occidental de la Península Coreana, y termina en el Mar de Japón, en el lado oriental, por arriba del mencionado paralelo. Esta franja es conocida como la DMZ (Zona Desmilitarizada de Corea, por sus siglas en inglés) o el Paralelo 38, y es una zona de contención entre ambos países establecida en 1953 por un acuerdo entre Corea del Norte, China y Naciones Unidas al firmarse el armisticio que dio fin a la Guerra de Corea, que de junio de 1950 a julio de 1953 dejó unos tres millones de muertos y cientos de miles de heridos y desaparecidos, y enfrentó a los ejércitos de Corea del Sur y sus 27 países aliados contra los de Corea del Norte y sus 10 aliados.

La DMZ está virtualmente libre de armas pero, fuera de ella, las tropas norcoreanas, sudcoreanas y estadunidenses, armadas hasta los dientes, se mantienen en alerta las 24 horas del día, listas para repeler cualquier agresión que provenga del lado contrario.

Porque es necesario recordar que la sangrienta guerra que aquí se peleó hace 67 años no ha concluido, sino que sólo está suspendida mediante el armisticio del 27 de julio de 1953 que acordó cesar los balazos y enviar a los soldados a una distancia de 2 kilómetros de ambos lados de la frontera. En todos estos años las partes involucradas no han logrado firmar un tratado de paz y las hostilidades entre ambos países nunca han cesado porque los gobernantes de Corea del Norte sueñan con unificar la península bajo su sistema político, económico y social, mientras los que gobiernan a Corea del Sur sueñan con lo mismo, pero imponiendo su sistema sobre el norte.

Ayer visité la famosa DMZ y me sorprendió ver cómo los sudcoreanos han convertido el lugar en un atractivo turístico que diariamente es visitado por miles de turistas que son llevados desde Seúl en autobuses que operan diversas agencias de viajes. Si bien el ambiente no es festivo, tampoco es sombrío, como esperaba que fuera. En los lugares que visité no percibí el inminente peligro que naturalmente existe.

Dentro de la DMZ hay una estación de ferrocarril que recibe trenes que llevan turistas al lugar. Nuestra guía nos explicó que algún día saldrán de esa misma estación trenes con destino a Europa vía China y Rusia, pasando antes por Corea del Norte. Ella sueña con ver a su país unificado. La realidad indica que la DMZ seguirá existiendo durante muchas décadas más, tal vez para siempre.

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