Pachuca, HGO.

Abr 25, 2017

A Criterio de

El Duarte que llevan dentro

Es por ello que para muchos al llegar a un cargo de poder pierden el piso, al enfrentarse a un nuevo entorno, a la vida de un posible nuevo rico.

La indignación corre por los pensamientos de los mexicanos. Miles de millones de pesos desviados, transas, falsificación de medicamentos, obras inconclusas, compras a empresas fantasma. Y no es que nunca se hubiera visto semejante robo en un gobierno estatal en este país, simplemente el descaro de Javier Duarte y sus amigos, en Veracruz, fue descomunal.
Cada año, la Auditoría Superior de la Federación observa miles de obras, muchas de las cuales sirven de caja chica, o grande, a muchos funcionarios. Tan sólo en 2015 la ASF detectó irregularidades en el manejo de 165 mil millones de pesos, una cifra tan irreal que para la mayoría de los mexicanos es incomprensible.
Esto no significa que esa cantidad de dinero fuera robado o desviado, es sólo un indicador de la forma tan “facilona” en que las autoridades gastan el dinero. Y mientras muchos gobernantes y sus subalternos portan trajes de 20, 30 o hasta 60 mil pesos, con relojes de precios similares, que se transportan en camionetas que cuestan lo que tres casas de intereses social, el grueso de los mexicanos sobreviven.
Es por ello que para muchos al llegar a un cargo de poder pierden el piso, al enfrentarse a un nuevo entorno, a la vida de un posible nuevo rico. Ese es el Duarte que la gran parte de los mexicanos llevan dentro, el que está dispuesto a la abundancia porque la merece, que no repara en vivir como rico mientras el pueblo sufre para sacar el día a día.
Ese Duarte lo vemos caminar por las oficinas de los ayuntamientos, de los gobiernos estatales, de las oficinas federales. Esos funcionarios que después de comer en la fonda ahora degustan comida internacional con costo para el erario.
El caso de Javier Duartes es simple, es uno más de muchos, que no vio límites y que por falta de inteligencia nos recordó que en este país la política es el oficio menos honesto .

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