Maquila aeroespacial

Pachuca, HGO.

Nov 18, 2017

A Criterio de

Maquila aeroespacial

“Guaymas nunca dejará de ser una aldea de pescadores.” Atribuido a Plutarco Elías Calles.

Aquí se fabrican todos los alerones del Dreamliner”, me dice mi anfitrión mientras señala una planta de Ducommun AeroStructures. La instalación se encuentra en el parque industrial Roca Fuerte de Guaymas, donde veo también plantas de BAE (British Aerospace) y Walbar, entre otras empresas de la industria aeroespacial. Rolls Royce, la fabricante de motores de avión, tiene también una instalación.

Hay en el parque también proveedores de la industria automotriz, como Cooper Standard y la canadiense St. Clair Technologies, y fabricantes de productos médicos. La manufactura de alta precisión es indispensable en varios campos de actividad.

La idea de Donald Trump de que una inversión en México significa pérdida de empleos en Estados Unidos no es avalada por la realidad. Sargent Aerospace and Defense nació en Tucson, Arizona, pero al abrir su planta de Guaymas expandió sus instalaciones en Tucson. La planta de Guaymas hacía más competitiva a toda la empresa.

En la década de 1980 no había muchas perspectivas de que Guaymas dejara de ser una simple aldea pesquera. La vecina Empalme había sido un centro de conexión ferroviaria y su taller de reparaciones de ferrocarriles era el principal centro de actividad industrial; en sus mejores tiempos, la instalación generó 5,500 empleos, pero la declinación de los ferrocarriles afectó al taller, que finalmente cerró en 1997.

En 1986 se creó Maquilas Tetakawi (literalmente “tetas de cabra”, por el nombre de unos cerros características de la zona) con la loca idea de traer maquiladoras a Guaymas, 414 kilómetros al sur de la frontera. Su primera planta se estableció en 1988, en un nuevo parque industrial en Empalme. Era de National Industries, Inc. de Alabama, una productora de arneses para autos cuya presidenta y directora general, June Collier, se había distinguido por su oposición al libre comercio y había declarado: “Si las industrias básicas siguen exportando empleos estadounidenses al extranjero, Estados Unidos va a tener los autos, camisas y zapatos más baratos del mundo, pero sin vender” (Washington Post, 19.2.84). Cuando abrió la fábrica de Empalme, Collier explicó sencillamente: “Cambié de opinión.”

La resistencia de los políticos a las maquiladoras era enorme. Una campaña en medios afirmaba que eran dañinas y sus empleos mal pagados. Cecilia Soto entró a trabajar de incógnito al parque de Empalme para denunciar las condiciones laborales. La industria, sin embargo, fue creciendo. Empalme habría caído en una situación de marginación extrema tras el cierre del taller de ferrocarriles sin la maquila.

Hoy las maquiladoras son las principales empleadoras de la conurbación de Guaymas-Empalme con sueldos significativamente mayores al promedio. Su problema actual es obtener personal, ya que el desempleo ha desaparecido virtualmente en la zona. El adiestramiento se ha convertido en prioridad por el carácter cada vez más complejo de la maquila. El parque de Roca Fuerte cuenta con su propio centro de capacitación tecnológica. La industria apoyó la creación de la Universidad Tecnológica de Guaymas en 2012.

El parque de Empalme genera 11 mil empleos y el de Roca Fuerte 3 mil. Si Trump o los políticos mexicanos logran su viejo propósito de acabar con la maquila, el resultado sería un verdadero desastre humanitario para Guaymas, que se vería obligada a convertirse nuevamente en una aldea de pescadores.

Lavado

Operaciones con recursos de procedencia ilícita es la acusación de moda. Antes se usaba para lavado de dinero del narcotráfico, ahora se aplica para todo. Los tribunales, sin embargo, se están volviendo reacios a aceptar esta interpretación, como lo demuestra la negativa a la aprehensión de Gastón Azcárraga por este delito.

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