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Valores tangibles e intangibles

…realizado hace seis meses, obedeciendo órdenes del gobierno del Estado que, mediante convenios suscritos con la secretaría de Turismo, se abstuvo de informar sobre esos trabajos debido a una cláusula de confidencialidad, vigente hasta estos días.
El tendido de la losa de granito en la plancha de la Plaza Independencia se prolonga hacia la parte norte, donde se “atiende” la “reconstrucción” de la pérgola, con claras deficiencias en virtud de que las placas de mármol de los tableros- base han sido sustituidas por otras de granito.
En la “reconstrucción” de la pérgola es notable la ausencia de canteros que, como en 1991, deberían tallar los adornos en cantera. Hay versiones en el sentido de que dicha ornamentación, de estilo jónico, será suplantada por piezas de yeso o de fibra de vidrio.
Con esos remiendos de pacotilla se disfraza la depredación ordenada por las autoridades tanto en la Plaza Independencia donde fueron destruidos las bancas, floreros, barandas montadas en la remodelación de 1991 durante la administración municipal del alcalde Mario Viornery, como en el Parque Hidalgo, del que fueron desplazados sus históricas bancas y arbotantes de hierro colado.
En esos dos lugares públicos no se respetó el patrimonio histórico, sobre lo cual el doctor en arquitectura Juan Benito Artigas sostiene que “La obra arquitectónica artística o histórica, vive por lo que expresa; por lo que el observador de cualquier tiempo es capaz de extraer de ella. Lo que cuenta es la impresión que produce en quien la recorre, la vivencia que motiva en él, ya se trate de una persona conocedora del arte o ajena a él. Aun tratándose de un profano, la obra que tiene suficiente fuerza expresiva lo sacude”.
Otros conceptos contundentes señalan: “la permanencia y cotidianeidad del objeto (…) radican en dichas impresiones que desencadenan en el ser humano, que perduran aún mucho después de haber sido construida la obra y aunque haya cambiado su utilidad, uso o función, que de las tres maneras se llama; en esa capacidad radican <sus valores más trascendentes…>”
De los valores trascendentes Juan Benito Artigas define lo que es tangible e intangible: “En verdad, en el real sentido de la palabra, sólo podemos valorar las cosas físicas, porque sobre ellas puede establecerse un valor determinado, que sin duda es absolutamente tangible. Pero existe otro valor, el valor intangible, que es aquel que no puede establecerse físicamente, sino que sólo puede sentirse. Ese que no puede apreciarse con los sentidos conocidos, sino que trasciende lo material para ubicarse en el mundo espiritual”.
Entre otras opiniones relacionadas con los actos del vandalismo oficial, el profesor Bonfilio Salazar, presidente del Comité Técnico del Centro Histórico, recuerda que México ha firmado recomendaciones y convenios internacionales sobre la conservación de las ciudades; y entre otras, la Ley General de Asentamientos Humanos considera de interés público la protección del patrimonio histórico y cultural urbano de los centros de población.
Asimismo, las leyes, reglamentos y normas de protección y desarrollo del patrimonio urbano establecen: “los bienes históricos urbanos no adquieren su valor porque estén asociados o vinculados a personajes o acontecimientos históricos, sino que el valor es inherente a los mismos bienes muebles o inmuebles” (Políticas de Atención a Centros y Barrios Patrimoniales de México).
Cesar Armando Montiel Anaya, pachuqueño de cepa, avecindado desde hace dos décadas en Ciudad Juárez, Chihuahua, escribe:
“Dátese la fecha que se date, todo inmueble adquiere un valor histórico por su uso y su ubicación tanto como por su resistencia al curso del tiempo; por más diseño innovador que pretenda desplazar un pasado histórico no se equipara en nada con esos valores, que se pierden gracias a que a un ingenierito se le ocurrió “pensar”.
Por otro lado, debería estipularse como un delito que los representantes legislativos y ejecutivos “piensen”, sobre todo si tomamos en cuenta que democráticamente hablando, están para acatar las decisiones populares y echarlas a andar. No para imponer sus “pendecaprichos” personales.

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