Caracteres pesados

KruDemmon

 

0
Votos
Nota Aburrida
Nota Interesante
Y revivieron al octavo día

sábado, 11 de agosto de 2012
Comparte esto en Facebook
Comparte esto en Twitter
Comparte esto en Digg
Enlarge Font
Decrease Font

En una entrega anterior de Caracteres Pesados (quihubolas) les compartí una reseña de lo que este servibar experimentó en 2009 con Metallica. Ahora, después de las multifechas que confirmaron en el palacio de los rebotes, peleando el sitio de más presentaciones con Luis Miguel en el Auditorio Nacional, me encuentro con que (según ciertos fans) esta fue la visita más memorable, aunque el márgaro del locutor “Rulo” y compañía se quejaban de que en ocho presentaciones nunca cambiaron rolas. Bueno, la neta si le hubieran variado un poco, sólo los muy fans, fans se aventaron ocho veces el mismo show, es como llegar ebrio a casa de la tía durante ocho fines de semana consecutivos; ¡ya hasta las maldiciones te sabes!

Metallica presumió de traer “todo el arsenal”, y ya con el hecho de tocar I am Evil y Orion valía la pena el Ticket (Criterio). Denle un trago a su cerveza mientras comienzan a tararear estas piezas:

The Ecstasy of Gold (el intro que todos quisiéramos tener al llegar a la chamba).

Creeping Death (de impacto inmediato, la recomiendo con Joey Jordison, como un plus)

For Whom the Bell Tolls (¡recuerdos a mí!)

Fuel (¡motores encendidos!)

Ride the Lightning (de su mejor disco)

One (live my life in hell, please God ¡no!)

Cyanide (de lo mejorcito del Death Magnetic)

The Memory Remains (temporada de clásicos)

Wherever I May Roam (lista para una partida de billar)

Sad But True (lo que nos pasó con las elecciones federales)

Welcome Home (Sanitarium) (¿qué tan atascados habrán estado los sanitariums de allá?)

…And Justice for All (una utopia)

Fade to Black (para dedicar)

Master of Puppets (master, master)

Battery (¡discazo!)

Nothing Else Matters (sólo importa que la tocaron)

Enter Sandman (¡Peeeeeeeeeeeeepsii Lighttt!)

Breadfan (I’m a fan)

Seek & Destroy (La del Ciber...nético, claro)

Ahora, aquí caemos en una verdad mentirosa: que sí cambiaron algunas rolas entre días. Ejemplo es la ya citada Orion (pieza maestra), o Die, die My Darling sin Misfits, I am Evil.

Metallica sabe a lo que viene, le gusta tocar en México y para los sujetos como yo que siempre recordarán su primer encontronazo con su música, ya son varios años que el sinfónico con Master Of Puppets sonaba en la tv conectada al primer Playstation de mi valedor Carlos (ahora sí que quise a Carlos), para que Metallica me marcara, años después en debut y despedida con los Venenosos (Hurones enojados, A.K.A Dante). Tuve la oportunidad de graznar (porque nunca canté) One y For Whom the Bells Tolls. Podrán pasar los años que sean, cortarse la mata que sea, hacer cosas tan horrendas con como el “Lulú”, pero Metallica tiene las puertas abiertas de los orejas headbangueras en México aunque signifique una pachanga de ocho días, y revivir por obra y gracia del merol al octavo día. @krudemmon

 

Opina sobre este artículo

Nombre   Email  
Título
Opinion

Columnas Anteriores