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La ira y sus efectos en nuestro cuerpo

El día de hoy trataré sobre la ira, una de las emociones más comúnmente sentida en los seres humanos, sobre todo en estas fechas patrias. Es una emoción que nos brota, a pesar de que somos un país de mucha pasión, la pasión engloba muchas emociones en ella.

La ira es una emoción que no sola-mente rige la pasión, sino que muchos de nosotros, cotidianamente, la sacamos a flote. Todos podemos sentir ira en algún momento de nuestra vida, ya que hay infinidad de situaciones que pueden estresarnos.

Quiero que, con este artículo, quede claro por qué las emociones son importantes, pero sobre todo que entiendas lo que una emoción como la ira puede provocar a nuestro organismo. Todas las emociones tienen un efecto en nuestro cuerpo y a veces no queremos reconocerlo y buscamos causas de la enfermedad por fuera, sin antes buscar dentro.

Sentimientos negativos como el odio, la ira y la agresividad pueden ser llegar a ser traicioneros para nuestro cuerpo, la ira aumenta la activación del sistema simpático, el encargado de liberar unas hormonas llamadas catecolaminas, una de las hormonas relacionadas con el estrés, que son las que afectan directamente al sistema cardiovascular, elevando la frecuencia cardiaca, la tensión arterial y aumentando la probabilidad de que se formen en el cuerpo trombos o se produzca un infarto de miocardio.

El esfuerzo que realiza nuestro cuerpo cuando se desata esta emoción es muy elevado, se produce un aumento en la tensión muscular y la secreción de adrenalina, por lo que se elevan los niveles de energía, el organismo entra en una especie de lucha y al someterlo a una “activación” constante se eleva el riesgo de padecer, además de enfermedades cardiovasculares,  ictus cerebrales. El lóbulo frontal derecho de nuestro cerebro es el encargado de controlar nuestras emociones negativas y el izquierdo, las positivas.

Cuando nos enojamos el lóbulo frontal derecho de nuestro cerebro se activa haciendo que la racionalidad se pierda, esto eleva los niveles de dopamina, provocando que las zonas del cerebro que nos permiten autocontrolarnos se inactiven. Esta actitud hace que al estar en este estado cometamos actos que no hacemos cuando estamos en estado “normal”.

La ira se asocia con el hígado y la vesícula biliar, los cuales acumulan la bilis, la ira es el resultado del resentimiento, la frustración, la irritabilidad o la furia, todos estos sentimientos provocan segregación excesiva de bilis.

Un exceso de ira provoca dolor de cabeza, mareos, perdida de energía y presión sanguínea alta; con la emoción de la ira, las respuestas fisiológicas suelen estar relacionadas con alteraciones cardiovasculares, como lo menciono más arriba, aumento hormonal y aumento del flujo sanguíneo, la función de estas respuestas es la movilización de energía para las reacciones de autodefensa o de ataque, así que nuestra energía aumenta y por eso necesitamos actuar de forma impulsiva, intensa e inmediata con el objetivo de “solucionar” de forma activa el problema con el que nos encontramos.

Cuando la ira aumenta, la presión sanguínea hace que las arterias se deterioren, además de que hace que se eleve el ritmo cardiaco y la respiración y esto hace que el corazón trabaje de más y se llegue a una taquicardia. Las explosiones de furia aumentan el riesgo de sufrir un ataque cardiaco, la bilis se derrama y la sangre es enviada a las orillas dejando a órganos importantes sin ella.

Te recomiendo que busques alternativas para poder exteriorizar la ira, para que así evites cualquier riesgo a tu salud, puedes practicar algún deporte o simplemente salir a correr o caminar, meditar, estar más en contacto con la naturaleza, si sientes que no tienes control, respira profundo y sal de ahí, cuando estés más calmado o calmada regresa y trata de solucionar la situación.

Así como el exceso de alcohol, tabaco y grasas, tiene un efecto negativo sobre nuestro organismo, debemos reconocer, a partir de lo que hoy has leído, que las emociones también tienen un efecto en nuestro cuerpo.

Ahora te das cuenta lo que una “simple emoción” puede ocasionar en tu cuerpo, esto pasa con cualquier emoción negativa, por eso es muy importante que, a partir de hoy, tomes en cuenta que las emociones no son simplemente emociones, sino las emociones, cuando se nos salen de control, tienen un efecto colateral en nuestro cuerpo y a veces puede ser severo.

Tómalo en cuenta en estas fechas, para que tu pasión negativa no se vea manifestada en tu cuerpo, pasa estas fiestas en paz, es una fecha para celebrar, es un día para que estemos unidos, en familia, con vecinos, conocidos y celebrar.

Como siempre, te deseo larga vida, salud y prosperidad.

Cualquier duda, inquietud que tengas escríbeme y con gusto te responderé.

¡Viva México!

 

Alberto Tristany Zarauza

altriza@hotmail.com

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