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Francisco Gil y su hijo, bajo el fuego de la 4T

Los Gil nunca pensaron que tan pronto entrado el gobierno de la Cuarta Transformación los iban a poner bajo escrutinio, y luego, bajo fuego. El caso más escandaloso es el de Gonzalo Gil White, hijo del exsecretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, a quien esta semana se le giró una orden de aprehensión por presuntos desvíos de dinero durante su administración de la empresa Oro Negro, declarada en quiebra en junio pasado.

Fue este lunes cuando un juez penal de la Ciudad de México libró una orden de aprehensión contra Gil White y sus socios José Antonio Cañedo, Carlos Williamson, Alonso del Val y Miguel Villegas por los delitos de abuso de confianza y administración fraudulenta, así como por manejos indebidos de recursos en la administración de Oro Negro en agravio de sus inversionistas extranjeros. Se les acusa por un desvió de 750 millones de pesos.

Se trata de apenas la primera de cinco líneas de investigación que se siguen por desvíos millonarios por parte de Gil White y sus socios en perjuicio de los inversionistas y de las Afore CitiBanamex y Sura, las cuales reclaman cerca de 500 millones de dólares invertidos en Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro, a través de Certificados de Capital de Desarrollo emitidos por Axis Capital, un fondo creado por Gil White.

Gil White, quien durante la administración de Emilio Lozoya vio crecer exponencialmente sus negocios con Pemex, pasó del cielo al infierno en pocos años. Apenas en enero de 2015, el hijo del exsecretario de Hacienda con Vicente Fox aparecía en la portada de la revista que retrata a los multimillonarios cuando están en su cumbre: Forbes. Cruzado de brazos y sonriente, con un fondo blanco y negro y letras doradas, Gil White presumía que el valor de sus contratos de renta de plataformas a Pemex sumaría ese año poco más de mil 500 millones de dólares.

Eran años de ensueño para Gil White, igual que para su padre, Francisco Gil Díaz, quien por esas fechas también hacía grandes negocios con Pemex y CFE a través de Avanzia. Según un reporte de la calificadora de riesgo crediticio HR Ratings, para 2016 la firma de capital español que presidía Gil Díaz reportó ingresos por 7 mil 886 millones de pesos por 13 proyectos adjudicados vía Pemex y la Comisión Federal de Electricidad. El valor de los contratos; sin embargo, era de más de 2 mil millones de dólares.

Uno de ellos, por el cual Emilio Lozoya está siendo perseguido y el empresario Alonso Ancira está detenido en España, podría ser también la manzana podrida de Gil Díaz en tiempos de la Cuarta Transformación: se trata de la rehabilitación de la planta de Agronitrogenados que Pemex le compró a AHMSA y que el presidente Andrés Manuel López Obrador asegura que fue una compra fraudulenta.

Fue en julio de 2014 cuando Pro-Agroindustria —filial de Pemex— contrató a Cobra Instalaciones México —Avanzia— para rehabilitar las plantas de Urea I y II, por un monto total de 485 millones de dólares, de los cuales Nafin financió 390 millones. Pemex aún debe cerca de 70 millones de dicho proyecto a Avanzia, los cuales no ha saldado porque la nueva administración está revisando todos los contratos.

No sólo eso, se estima que del total de los contratos vigentes, Pemex y CFE le deben a Avanzia cerca de mil millones de dólares, de los cuales dos proyectos tienen como fecha de terminación el segundo trimestre de 2020 y por los que podría perder una buena parte del dinero si la Cuarta Transformación decide frenarlos, cancelarlos o sujetarlos a un escrutinio legal. Se trata de la remodelación y ampliación de la refinería de Tula en sus dos fases, por los que se le adjudicaron contratos de 625 millones de dólares.

Otros contratos en dólares fueron adjudicados por la CFE, en tiempo en los que fue dirigida por Enrique Ochoa. Uno de ellos para la rehabilitación y modernización de plantas termoeléctricas, por 323 millones de dólares, otro para la implementación y desarrollo de una central de ciclo combinado, por 425 millones, y uno más para la construcción de una nueva planta cogeneradora de ciclo combinado, por 323 millones.

Por lo pronto, al otrora poderoso exsecretario de Hacienda y expresidente de Telefónica México, Francisco Gil, y a su primogénito, Gonzalo, se les vino la noche con la Cuarta Transformación.

 

Twitter: @MarioMal

Correo: mario.maldonadopadilla@gmail.com

 

 

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