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Pachuqueños: Démosle cuerda al Reloj, ya no toca 40-52 campanadas por hora

Las malas condiciones de la maquinaria del Reloj Monumental de Pachuca que desde 1984 provoca el deficiente sonido de las campanas, pues en en vez del clásico Buen Mister solo emite cada cuarto de hora un alocado toque similar al “a rebato” y el apagado tañer de las horas, mueven a exhortar que los habitantes de Pachuca “le demos cuerda al reloj”; es decir, urge que se hagan campañas de todo tipo para salvar de la cacofonía al símbolo de nuestra capital.

DE 40 A 52 LAS CAMPANADAS DEL RELOJ

En apuntes publicados en la Memoria del Reloj, en 1988, don Leoncio Medina Calderón escribió que el sonido de las campanas estaba conformado musicalmente en la escala de Do mayor en compás de cuatro tiempos de la clave de Sol; solo eran cinco sonidos repetidos en los cuartos de hora, media hora, tres cuartos de hora y la hora. En los cuartos solo cuatro sonidos o toques rítmicos; en las medias horas, ocho toques; en los tres cuartos de hora, doce toques, y en las horas, dieciséis toques, más los que se añadían según la hora: si son las trece horas (una de la tarde), doce toques más uno y sucesivamente.

Desgraciadamente, subrayó, la incuria, la falta de conocimiento sobre la maquinaría de parte de quienes la manejan o le dan cuerda, o un inadecuado cuidado en su funcionamiento, han originado que en varias ocasiones esté a punto de destruirse este maravilloso mecanismo cuando se paraliza su funcionamiento.

Bueno es recordar que ya se formó —en 1988— un patronato que cuide y conserve (¿nomás la estructura?) esta joya de arte; que se aboque por cosas tan importantísimas como el cuidado de su maquinaria, su aspecto exterior que lo embellezca; su historia, su arraigo, su cimentación, su tipografía y la misión que cumple al servicio de la población y la tradición que entraña en lo que se ha dado en llamar La Bella Airosa.

Carta a la Reina Isabel II

Treinta años han transcurrido de que por decreto del entonces presidente municipal, Ricardo Hernández Fernández, se formó el comité pro restauración del Reloj Monumental de Pachuca cuya principal encomienda —fallida, por cierto— quedó para el anecdotario, pero trascendió: la iniciativa de enviar una carta a la reina Elizabeth II, de Gran Bretaña.

En la misiva, el alcalde de Pachuca le dice a

“Su grandiosa majestad:

“Por este conducto, nosotros, la gente de Pachuca, mandamos nuestros saludos a usted, su majestad, y a la gente de Inglaterra.

La ciudad de Pachuca, su majestad, es la capital del estado de Hidalgo en la República Mexicana. Fue fundada por los españoles en 1534, y desde entonces ha sido productora de plata y oro.

“Rodeada de montañas, la ciudad está localizada a 90 kms al norte de la ciudad de México. Actualmente la ciudad ha crecido sobre las montañas y, esparciéndose de sur a este, ha llegado a ser una ciudad moderna. La parte antigua de la ciudad todavía conserva monumentos coloniales, desde las iglesias que fueron construidas en los siglos XVI y XVII.

“Algunas viejas construcciones fueron levantadas por gente de Inglaterra cuando fundaron la Cía. Real del Monte y Pachuca; existen algunas de reciente construcción (1906), entre ellos el Reloj Monumental de Pachuca, cuyo mecanismo es una réplica del Big Ben de Londres.

“La razón por la que nos atrevemos a distraer su atención, de todos los compromisos que usted ha de tener, es la siguiente:

A partir de junio de 1984, el mecanismo de nuestro Reloj se rompió. No hemos encontrado un técnico que sea capaz de arreglar nuestro Reloj, que le regrese el tono correcto de sus campanadas. Pudiera ser, su Majestad, que en Inglaterra hubiera un hombre capaz.

La gente de Pachuca le estará sumamente agradecida por la ayuda que prestar.

“Respetuosamente

“Ricardo Hernández Fernández

“Alcalde de la Ciudad de Pachuca, Hgo., México, 20 de mayo de 1987”.

LA CONTESTACIÓN

El 23 de junio de 1987, la embajada de Gran Bretaña en México contestó:

“Estimado Lic. Hernández Fernández

“Su atenta carta del 20 de mayo, dirigida a Su Majestad la Reina en la cual solicita asesoría sobre la persona que sería recomendable para reparar el reloj de la ciudad de Pachuca, fue remitida a esta embajada para su respuesta.

“Me permito sugerirle que se ponga en contacto con la compañía Thwaites & Reed Ltd, la cual está a cargo del mantenimiento del Big Ben de Londres. La dirección de esta compañía es:

Thwaites & Reed Ltd

Burgess Road

HASTINGS

Sussex

TN35 4 NR

Great Britain

Teléfono: 0424 423537

Esperamos muy sinceramente que tenga éxito en su esfuerzo por reparar el Reloj Monumental de Pachuca. Sírvase informarnos si le podemos ser de mayor ayuda.

Muy atentamente

Sarah Thomas

PENDIENTE, CONTRATO DE TÉCNICOS BRITÁNICOS

Por su parte, la compañía Thwaites & Reed Ltd. fijó como condiciones para que sus técnicos viajaran a Pachuca a revisar la maquinaria de nuestro reloj, el pago de pasajes y viáticos, así como honorarios durante los días que trabajaran en Pachuca.

A causa de que el señor Ricardo Hernández Fernández terminó su periodo de gobierno municipal en enero de 1989 y el siguiente alcalde (Adalberto Chávez Bustos) no dio continuidad a las gestiones, quedó pendiente y después en el olvido la posible contratación de los técnicos británicos.

La idea consistía en lanzar una campaña de recaudación para que cada pachuqueño aportara una o más libras esterlinas con el fin de sufragar los gastos.

Eso sucedió hace treinta años, y las condiciones deficientes y el desgaste de la maquinaria del Reloj Monumental aumentan cada día.

Aún es tiempo de restituirle los sonidos originales a nuestro emblema. Todo es cuestión de que queramos. Sabemos que la autoridad administrativa de la ciudad, encabezada por la señora Yolanda Tellería, podría tener una chispa de lucidez. Ojalá.

Once relojeros, en once décadas

Durante casi 110 años, la maquinaria del Reloj ha estado bajo el cuidado de once personas que con gran o mediana capacidad han logrado mantener en buenas condiciones el preciado mecanismo.

A partir de la inauguración de la torre, el 15 de septiembre de 1910, fue designado el señor Alberto Dross; posteriormente, Gregorio Márquez.

Durante el gobierno del coronel Matías Rodríguez, el relojero Ramiro Chanes fue designado durante el año 1929, al siguiente fue sustituido por Miguel Torrijos, auxiliado por Filiberto Becerra.

Durante la década de 1940, los hermanos Ortiz, afamados relojeros de la ciudad, proporcionaron sus cuidados. Uno de ellos dio a conocer que por indicaciones del presidente municipal, Salvador Gil, se instaló una batería de campanas de 20 a 30 centímetros de ancho que, con mecanismo manual, hacían sonar el himno nacional en determinadas fechas del año.

El señor Enedino Hernández vigiló el reloj durante unos 20 años. A él le correspondió hacer tocar las campanas el 16 de septiembre de 1960 al cumplirse el cincuentenario del monumento a la Independencia.

José Rojo Capeto estuvo encargado durante algún tiempo, cediéndole el puesto a don Guillermo Barragán en 1964. La tarea de mantener en buenas condiciones la maquina y el carillón duró hasta 1988, siendo el técnico que ha durado más de dos décadas.

Sustituyó a don Guillermo su ayudante, Víctor Acosta Palacios, quien tuvo dificultades para lograr la sincronización de las campanas. En la década de 1980 comenzó la cacofonía metálica del símbolo: ya no pudo entonar la melodía del Buen Mister por falta de recursos materiales, técnicos y económicos.

Hubo breve aparición del relojero Carlos Peña, relevado por Jorge Daniel Olguín Martínez, en 1988.

En 1991, el alcalde Mario Viornery contrató los servicios de los señores Olvera, reconocidos relojeros de Zacatlán, Puebla, quienes instalaron un tambor electrónico que reprodujo las notas del Himno Nacional, pero no lograron la total sincronización de las ocho campanas del carillón para los toques de los cuartos, las medias, los tres cuartos y de las horas.

El relojero Gastón Contreras trabajó en los trienios de los alcaldes Juan Manuel Sepúlveda Fayad y José Antonio Tellería Beltrán.

Jorge Daniel Olguín, encargado por segunda vez, desde 2003, aduce que revisa cada parte de la maquinaria para evitar fallas. Dio a conocer que en el Big Ben de Londres hay 17 personas que se encargan de su mantenimiento y que en Pachuca solo él lo hace. Afirmó que la máquina tenía todas las piezas originales y marchaba al cien por ciento.

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