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Exconvento de Actopan, vestigio de la evangelización

Recorrer el exconvento de San Nicolás de Tolentino, en Actopan, da una idea de la grandeza de la orden de los frailes agustinos, que durante décadas se estableció en este lugar, tanto para la educación de sus integrantes como para promover la evangelización de los habitantes de la zona. Hoy en día, este espacio se conserva como muestra sincretismo de dos culturas.

Al visitar este lugar, el guía certificado Juan Daniel Torres Ramírez explica que los agustinos eran un grupo de élite hijos de navegantes, comerciantes y marineros, muchos con estudios en las universidades de Salamanca y Sevilla.

Su misión inicial era evangelizar a Holanda, Inglaterra y Francia, donde ya había surgido el protestantismo, pero cuando ocurre el descubrimiento de América, son enviados a
esta zona.

El exconvento tiene una arquitectura novohispana con las características de edificaciones- fortaleza, diseñadas para perdurar. Cuenta con garitas espadañas o miradores, ya que Actopan fue un límite territorial entre las culturas otomí y chichimeca del norte.

En el patio central se encuentran arcos góticos (de gota invertida). En el segundo nivel había arcos romanos de 180 grados; desde aquí se ve la torre de la iglesia, con dirección hacia el cielo, comenta el guía.

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A un costado del patio se encuentra la sala donde se daba lectura a capítulos bíblicos. Según las tradiciones del convento, antes de que los monjes pasaran a tomar sus alimentos, aquí se dictaba una regla cada día. Por las características del espacio, en forma de bóveda, nadie estaba exento de escuchar las indicaciones, pues cuenta con rosetones que hacen que la acústica rebote y se concentre.

A unos metros de distancia se encuentra el cubo de la escalera de acceso a las celdas de los frailes agustinos, con arte del clarooscuro. Termina en un techo de cantera blanca en punta gótica. En las paredes se observan imágenes de papas, frailes y monjes que describen la doctrina religiosa.

En los pasillos de este lugar hay pinturas al fresco con negro, ocre, azul turquesa y blanco, que se hacían con baba de maguey, agua miel y pigmentos, además de grana cochinilla. Es sorprendente ver el grado de conservación de las pinturas.

En la fachada del convento se ubica el portal de peregrinos, donde podían descansar los viajeros de los siglos XVI, XVII y XVIII que transitaban por la zona, protegidos por la Corona Virreinal.

En las inmediaciones del convento está una capilla abierta o museo al aire libre, donde la iconografía traduce la misión de la evangelización con la línea de tiempo de San Isidoro, del siglo XIII, único en América, donde se puede apreciar el origen de la vida desde el punto de vista bíblico, que pasa por el nacimiento de Jesús y termina en el juicio final, comentó Torres Ramírez.

La misión de la evangelización era modificar la conducta del ser humano, por lo que a través de la iconografía se mostraban los siete pecados capitales y sus castigos respectivos.

 

DATO
San Nicolás de Tolentino fue considerado un doctor de la Iglesia, el santo protector de los misioneros.
La fundación de Actopan fue el 8 de julio de 1546, cuando los frailes agustinos bautizaron a una niña de nombre Urzula, registrado en el archivo de actas en la parroquia de San Nicolás de Tolentino.

 

Sara Elizondo I Pachuca

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Un comentarios

  1. Juan Manuel Peñaflor Ramírez

    El exconvento del siglo Xlll, es un orgullo Nacional, Felicitaciones…

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