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Tula, historia y misticismo

La joya de Hidalgo son los Atlantes de Tula, que se encuentran en la zona arqueológica ubicada a 97 kilómetros de la Ciudad de México y a 88.7 kilómetros de Pachuca.

Esta ciudad fue denominada originalmente Tollan Xicocotitlan. Tollan se deriva del náhuatl tollin, que significa junco o carrizo, por lo que se traduce como “cerca del lugar de los jicotes” o “cerca del Xicoco”, quizá relacionado al cerro hoy llamado Xicuco.

La zona es considerada parque nacional y llegan cientos de visitantes cada semana provenientes del Estado de México, Puebla, Querétaro, entre otras entidades; así como de diversos países.

En la entrada de la zona arqueológica está el museo Jorge R. Acosta, donde hay piezas de cerámica, puntas de lanza y otras herramientas que se encontraron en la región.

Después, hay que caminar un sendero de 800 metros para llegar a los edificios y monumentos más representativos de la zona, por ejemplo la pirámide B, donde se encuentran los Atlantes.
Debido a que los vestigios se encuentran dentro de cuatro hectáreas, el recorrido dura de 1 hora y media a dos horas y media.

Los horarios de atención son de 9:00 a 17:00 horas. De lunes a sábado, la entrada tiene un costo de 70 pesos, pero los domingos el acceso es libre.

En esta zona del Valle del Mezquital se estableció una de las culturas más importantes en el país, la tolteca, que tuvo su apogeo en Tula Grande, de 900 a 1150 después de Cristo, y abarcaba 16 kilómetros cuadrados, debido a múltiples barrios de artesanos y sectores habitacionales.

Hoy es posible tener acceso a datos de una sociedad con amplios conocimientos de la naturaleza, el arte y la construcción, que dejó para la posteridad pirámides como la C, cuya fachada fue parcialmente excavada y restaurada. Su base es rectangular y consta de cinco cuerpos, y su acceso se ubica en la parte poniente de la plaza de Tula Grande.

Tula fue la capital tolteca y su principal área ceremonial se localiza sobre una alta colina, desde la que sobresale el río Tula. Este espacio tiene tres conjuntos de construcciones y plazas, siendo el más importante en Tula Grande, donde están los edificios más emblemáticos, como el dedicado al dios Quetzalcóatl o el templo de los Atlantes.

¿Por qué visitar Tula?
Aunque las primeras excavaciones fueron realizadas entre 1857 y 1882 para dar a conocer el edificio 2, el Palacio Tolteca y el altar central del gran recinto de Tula Grande, todavía se siguen haciendo descubrimientos y poco a poco se conoce más de los antiguos habitantes de la zona.
Los artesanos afirman que los campesinos siguen encontrando piezas mientras siembran o cosechan. De esta forma, se accede más al conocimiento que los toltecas tuvieron sobre la muerte, la fertilidad y la naturaleza.

Recomendaciones:
Debido a que es un parque nacional, este espacio requiere de cuidado para preservarlo y es necesaria la colaboración para evitar daños en las estructuras, afirmaron autoridades de este lugar. Es recomendable usar gorras o sombreros, así como bloqueadores e hidratarse bien.

 

Martha de la Rosa  I Pachuca

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