¡Consciente!

Pachuca, HGO.

Dic 15, 2017

A Criterio de
Gabriel Peñafiel

¡Consciente!

Muy diferente era el sistema educativo que teníamos en esa época.

Durante el periodo de los años de 1983 a 1986 estudié en la Escuela Secundaria Federal No. 1 de Pachuca, capital de nuestro estado; gratos recuerdos tengo de aquellos años, en los que forjé grandes amistades que hasta la fecha conservo, así mismo, conservo en mi mente muchas anécdotas de aquella etapa, sin olvidar por supuesto a grandes maestros que tuve durante ese tiempo.
Muy diferente era el sistema educativo que teníamos en esa época. No existía tanta diversidad de materias como ahora, lo cual no quiere decir que la educación de hoy sea mejor que la que tuvimos en nuestros tiempos, es más, me puedo atrever a decir que era mejor y se respetaba mucho más a los profesores, que lo que hacen los jóvenes hoy en día en las aulas de clases.
Una de aquellas materias era Ciencias Sociales, en la que veíamos distintos aspectos de los grupos sociales y de los seres humanos en sociedad. Aunque en la escuela primaria, ya habíamos visto aspectos generales sobre el presidente de México y sus gobiernos, fue en la Secundaria cuando estudiamos (no a fondo por supuesto) el informe presidencial. Si, así como lo lees querido lector, nos dejaban de tarea, hacer un resumen del infirme anual del presidente de la república.
Recuerdo que en aquellos años, era una obligación del presidente, publicar su informe de actividades en los periódicos de mayor circulación a nivel nacional. Al día siguiente del gran día del señor residente de la república, en el que manifestaba todos sus “logros” en la administración publica de la nación, venia en los diarios impresos un suplemento especial con todo, absolutamente todo el discurso que “declamaba” frente al Congreso de la Unión. Hojas y hojas y más hojas de papel directo a la basura.
Les recuerdo queridos lectores, que de los años que escribo, no había computadoras y mucho menos internet. No se mis demás compañeros, pero yo copiaba fragmentos del informe para hacer mi tarea; muchas de las cosas que escribía, no las comprendía, ni las quería entender, solo quería cumplir con el cometido y no meterme en problemas con los profesores. No recuerdo cuantas hojas entregue del resumen, ni que se dijo en esa clase, en realidad no estaba muy consciente de lo que hacía, ni de lo que se había publicado con respecto al informe de actividades del presidente de México.
Del primer presidente que tengo recuerdos, es de José López Portillo; durante mi estancia en la escuela primaria, él estuvo al frente del ejecutivo federal, pero no era mi prioridad estar al pendiente de sus actos. Posteriormente en la Secundaria, me toco hacer los resúmenes de los informes de Miguel de la Madrid, y así vinieron los siguientes presidentes, de los cuales también tuve que hacer algún resumen o tarea sobre sus actos, a veces desde las campañas.
A los 18 años de edad tramite mi credencial para votar y me uní a las filas del partido eterno en el poder, no por convicción, sino porque hubo una cruzada de afiliación casa por casa, lo cual se me hizo fácil decir que si al empadronamiento. A partir de que tuve mi credencial de elector, vote una y otra vez por el partido tricolor. Sin pensar, sin meditar mi sufragio, simplemente por el hecho de “pertenecer” a un partido. Formaba parte del “voto duro” que hasta la fecha existe.
Siento que realmente he estado consciente políticamente a raíz del cambio que se dio cuando Vicente Fox ganó las elecciones de 2000, pero no porque haya votado por él (lo cual no hice), sino por el hecho del cambio que se dio en el país. A raíz de eso, me interese más en la política, sin adentrarme demasiado o pertenecer de lleno a algún partido, pero si siendo más analítico. Afortunadamente ya no hago tareas, pero ya razono mi voto; voto por el personaje y no por el partido. Vivamos juntos el aquí y el ahora.

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Criterio Hidalgo

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