Hidalgo avanza en infraestructura y preparación de atletas para posicionarse como protagonista del deporte juvenil

La villa de atletas y las nuevas instalaciones reflejan la visión de Óscar Pérez para la Olimpiada Nacional. Foto: Alejandro Velázquez
Hidalgo podría volver a la escena grande del deporte nacional. Óscar Pérez, director del Instituto Hidalguense del Deporte (Inhide), no descartó que Pachuca busque ser sede de la Olimpiada Nacional (ON) en 2027, apoyado en la renovación del principal complejo deportivo del estado y en la nueva villa para atletas que se construye en la capital.
La posibilidad existe y ya hubo un primer acercamiento. “Sí, ¿por qué no? La invitación está por parte de las autoridades de Conade. Hoy no nos quisimos aventurar porque está en obra el proyecto, pero yo creo que para el 27, sí”, afirmó Óscar Pérez, al explicar que el momento aún no es el adecuado, pero que el escenario se ve viable a corto plazo para la Olimpiada Nacional.
La base del proyecto es la infraestructura. El Centro Deportivo Hidalguense y de Alto Rendimiento (CDHAR), que cambiará de nombre tras su reinauguración, presenta un avance cercano al 60 por ciento. La inversión supera los 416 millones de pesos e incluye nuevas canchas, pista de atletismo, alberca remodelada, áreas de alto rendimiento y espacios de servicio.
A esto se sumará la construcción de una villa deportiva con capacidad para cerca de 200 atletas, un elemento clave para aspirar a eventos como la ON. Desde el Inhide, se entiende que no se trata solo de tener instalaciones, sino de responder con resultados.
“Ser anfitriones también implica competir a altos niveles. Primero necesitamos que los espacios queden como tienen que quedar y luego pensar en ese reto”, señaló Óscar, quien reconoció que organizar una Olimpiada exige orden, planeación y un nivel competitivo acorde.
La última vez que Pachuca fue sede de la justa fue en 2007, cuando únicamente albergó el boxeo amateur. Veinte años después, el contexto es distinto y el objetivo es más ambicioso.
“Me motiva este reto. No sé si me toque a mí verlo concretado, pero la idea es dejar las bases y generar más atletas en proyección”, añadió el directivo.
Mientras el tema de la sede se cocina a mediano plazo, Hidalgo ya está inmerso en el proceso rumbo a la Olimpiada Nacional 2026. El calendario se adelantó y obliga a ajustar tiempos: estatales entre enero y febrero, regionales, en marzo y abril, y la fase nacional entre abril y mayo.
Bajo este escenario, Óscar Pérez indicó que la prioridad es que asociaciones y entrenadores lleguen preparados a cada etapa.
En ese contexto, la entidad también será sede del regional de halterofilia. “Sí existe el regional de levantamiento de pesas y va a ser acá. La olimpiada se adelanta y estamos ya a la vuelta de la esquina”, confirmó.
Otro punto clave es el cambio en el sistema de clasificación. Se dejaron atrás los macrorregionales y se retomó el formato regional. Hidalgo competirá ahora en una nueva región junto a Veracruz, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, UNAM e IMSS.

Para Óscar Pérez, el reto principal no está solo en los rivales: “El desafío es con nosotros mismos, en ser más constantes y más serios en el trabajo diario para proyectar a nuestros atletas”.
Al hacer un balance del año, el directivo destacó el orden administrativo alcanzado. “Había rezagos y hoy estamos al día. Falta mejorar, pero ahora el enfoque está más en lo deportivo”, dijo Óscar, quien busca mayor coordinación con entrenadores y asociaciones rumbo a la Olimpiada Nacional.
Infraestructura en marcha, procesos definidos y una invitación sobre la mesa colocan a Hidalgo en una coyuntura clave. Desde el Inhide, el mensaje es claro: paso a paso, pero con la Olimpiada Nacional como un objetivo posible y real, como lo ha reiterado Óscar Pérez.
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