“La gente no sabe el sacrificio que es, es verdad, hacemos lo que amamos, pero es un sacrificio que se ve recompensado con un día como hoy“, dijo el seleccionador panameño, el hispano-danés, Thomas Christiansen, visiblemente emocionado al final del partido.
La eliminatoria de la Concacaf otorgó tres billetes para los líderes de los grupos, y dos cupos para la repesca a los dos mejores segundos.
Fue el final de un clasificatorio que llenó de ilusión a las aficiones de selecciones más modestas, que vieron en la ausencia de México, Estados Unidos y Canadá —clasificadas por ser anfitrionas— una oportunidad histórica para acudir al Mundial.
Curazao a su primer Mundial
Curazao hizo historia al empatar 0-0 frente a Jamaica en Kingston, para sellar su primera clasificación a un Mundial de futbol, al quedarse con el primer lugar del Grupo B del clasificatorio de la Concacaf.
El equipo curazoleño, una sorpresa global de las eliminatorias, llegó al Independence Park necesitado solo de un empate ante unos Reggae Boyz que aplazarán la ilusión de volver a una Copa del Mundo después de 28 años, con el repechaje como última oportunidad de asistir a la cita orbital.
Tras el pitazo final, la hazaña de los dirigidos por el neerlandés Dick Advocaat se transformó en gritos de júbilo, abrazos y lágrimas, una fiesta esperable para un equipo que representa una isla con menos de 200 mil habitantes.
Curazao, acostumbrada a habitar los últimos puestos de la región hasta hace apenas una década, se convierte así en la quinta selección caribeña que accede a una fase final mundialista, después de Cuba, Haití, Jamaica y Trinidad y Tobago.
Panamá, goleó y convenció
En el Grupo A, Panamá selló su pase al Mundial al golear en casa 3-0 a El Salvador, con goles de César Blackman (17′), Éric Davis (45+3′) y José Luis Rodríguez (85′), en un duelo disputado en el Estadio Rommel Fernández de la capital panameña, que registró un lleno hasta la bandera.