El técnico explicó que aceptó este reto por la identidad histórica del club y por la posibilidad de reconstruir un equipo con valores sólidos dentro de la Liga MX
Esteban Solari dejó claro que su llegada al Pachuca en plena urgencia deportiva no es cuestión de oportunidad, sino de convicción.
El técnico explicó que aceptó este reto por la identidad histórica del club y por la posibilidad de reconstruir un equipo con valores sólidos dentro de la Liga MX.
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“Es un orgullo pertenecer a esta institución, para mí una de las más grandes y la más histórica de México. Conozco al Grupo Pachuca, su idiosincrasia y sus valores. Eso me pone un pasito más cerca de saber qué quieren y buscar dejar una huella”, afirmó Solari, convencido de que este proyecto encaja con su forma de trabajar.

Al llegar, el técnico encontró un plantel golpeado por resultados irregulares, pero abierto a reconstruirse. Su meta inmediata es restablecer la unión interna y recuperar la esencia competitiva del Pachuca.
“Pachuca es un club de élite, con valores muy fuertes y una estructura muy organizada. Mi trabajo es transmitir unión, recuperar confianza y darle al grupo una identidad. Una identidad de grupo, que no es lo mismo que una identidad de juego”, señaló.
Para Solari, la identidad grupal es el punto de partida, y después vendrá la idea táctica: “Quiero un equipo que represente a su afición: compacto, ofensivo, que recupere rápido y sepa entender los momentos del partido. El futbol no es solo táctico, también es emocional”.
El nuevo técnico del Pachuca también destacó la importancia de la cantera, uno de los pilares del club en la Liga MX.
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Con experiencia de vida y futbol en México —donde creció mientras su padre dirigía varios clubes de la Liga MX— Esteban Solari afirma sentirse en casa. Y ahora su misión es devolverle al Pachuca una identidad para competir ante cualquier rival, incluido Pumas y cualquiera que venga después.
Alejandro Velázquez I Pachuca