Reportes estiman que El Mencho acumuló hasta mil millones de dólares.
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, no significó el fin de la estructura financiera del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). De acuerdo con reportes de agencias estadounidenses, el líder criminal dejó un entramado de negocios ilícitos y empresas fachada que le permitieron acumular una fortuna estimada entre 500 y mil millones de dólares.
En 2019, la Administración para el Control de Drogas (DEA) calculó que El Mencho ya contaba con una red de lavado de dinero diversificada en varios sectores económicos, desde turismo hasta minería y comercio internacional de combustibles.
Uno de los casos más documentados fue el complejo Kovay Gardens, en Puerto Vallarta. Bajo la fachada de un resort de tiempo compartido, la organización montó un centro de llamadas que defraudó principalmente a ciudadanos estadounidenses.
El fraude consistía en cobrar “cuotas” por supuestas reventas e inversiones que nunca se concretaban. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) estimó que esta operación generó alrededor de 300 millones de dólares para la estructura ligada a El Mencho.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a personas y empresas vinculadas con la red financiera del CJNG, incluidas firmas de publicidad, restaurantes y marcas de tequila.
Otro eje clave del imperio de El Mencho fue el tráfico de combustibles. Autoridades estadounidenses señalaron que el CJNG envió miles de cargamentos de hidrocarburos robados a socios en Estados Unidos, camuflados como “aceites lubricantes”.
En marzo de 2025, autoridades mexicanas decomisaron un buque en Tampico con 10 millones de litros de diésel, caso que derivó en detenciones de funcionarios y presuntos integrantes de la red criminal.
El esquema también operaba en sentido inverso: combustible ingresaba ilegalmente desde Texas hacia México para su venta a menor precio en gasolineras de diversos estados.
En 2025, la Agencia de Investigación Ambiental (EIA) reportó que el grupo controlaba minas de cinabrio en Querétaro. El mineral, que contiene mercurio, era exportado sin procesar a países donde su importación está restringida.
La explotación minera se convirtió en otro flujo de recursos para la organización que encabezó El Mencho, ampliando su portafolio criminal más allá del narcotráfico.
El uso de criptomonedas permitió al CJNG mantener anonimato en pagos a proveedores de precursores químicos en Asia y en transacciones vinculadas con la venta de droga en la dark web.
Un análisis de Chainalysis reveló que desde 2018 las operaciones con activos digitales vinculadas a cárteles mexicanos sumaron casi 37.8 millones de dólares.
El éxito económico de El Mencho también se atribuye a Los Cuinis, organización especializada en lavado de dinero encabezada por Abigael González Valencia, su cuñado.
Mientras el CJNG operaba las actividades ilícitas, esta red facilitaba la integración de capital al sistema financiero mediante comercio, contrabando de efectivo y activos digitales.
La caída de El Mencho dejó interrogantes sobre el futuro del cártel, pero las investigaciones apuntan a que su estructura financiera continúa activa, con posibles sucesores ya identificados por autoridades mexicanas.