Armando Azpeitia sostuvo que el conflicto social responde a decisiones del gobierno actual

El exalcalde de San Salvador afirmó que las observaciones detectadas corresponden principalmente a aspectos administrativos | Foto: Especial
Armando Azpeitia Díaz, exalcalde de San Salvador, rechazó las acusaciones del actual gobierno municipal sobre presuntas irregularidades financieras y administrativas heredadas durante su gestión y sostuvo que el conflicto social que derivó en la retención del presidente responde, en mayor medida, a decisiones tomadas por el ayuntamiento en funciones.
Luego de que el edil Norberto Martínez Cruz atribuyera la inconformidad de comunidades a un cambio en el esquema de distribución de recursos, así como a deudas heredadas, Azpeitia Díaz consideró que la explicación no refleja de manera integral la situación de San Salvador.
Te puede interesar: Pobladores irrumpen en presidencia de San Salvador y se llevan a funcionaria
En entrevista telefónica con Criterio, el exalcalde señaló que los laudos laborales, una de las principales deudas referidas por la actual administración, no se originaron durante su gestión y que, al cierre de la misma, ascendían a cerca de 7 millones de pesos.
Explicó que estos procesos se arrastran desde gobiernos anteriores y advirtió que, en caso de no establecer convenios con los trabajadores, los montos tienden a incrementarse periódicamente.
Asimismo, aseguró que su administración dejó previsiones para atender este tipo de obligaciones, además de recursos suficientes para la operación de San Salvador en los últimos meses del ejercicio fiscal.
En ese sentido, indicó que la gestión encabezada por Martínez Cruz recibió entre 40 y 50 millones de pesos correspondientes a participaciones y fondos, así como información detallada durante el proceso de entrega-recepción, el cual, afirmó, se llevó a cabo conforme a los procedimientos establecidos.
Respecto a los señalamientos sobre obras inconclusas, Azpeitia Díaz sostuvo que se trata de una situación propia de los cierres administrativos, debido a los tiempos de ejecución, validación y licitación de proyectos.
Detalló que su gestión dejó obras concluidas, en proceso y programadas, las cuales, dijo, cuentan con expedientes técnicos y administrativos.
Sobre el modelo de distribución de recursos a las comunidades, el exalcalde de San Salvador explicó que este se construyó mediante acuerdos con las localidades, bajo esquemas de participación y consenso, lo que permitió mantener estabilidad social durante su mandato.
En contraste, consideró que las modificaciones recientes en la asignación presupuestal, sin el debido proceso de diálogo, pudieron haber generado inconformidad en un municipio que se rige en gran medida por usos y costumbres.
En materia de auditorías, afirmó que las observaciones detectadas corresponden principalmente a aspectos administrativos, como documentación faltante, y no a desvíos de recursos.
Indicó que los señalamientos han sido atendidos conforme a los procedimientos y que hay disposición para colaborar con la actual administración de San Salvador en las aclaraciones. No obstante, señaló que hasta el momento no ha sido requerido formalmente para participar en estos procesos.
Finalmente, sostuvo que los problemas actuales del municipio no pueden atribuirse únicamente al gobierno anterior y subrayó la importancia de fortalecer el diálogo con las comunidades para atender las demandas sociales.
“No se puede usar la narrativa del pasado como explicación total de los problemas actuales. Hoy hay decisiones que están afectando directamente a las comunidades y San Salvador no puede vivir mirando hacia atrás; necesita diálogo, cercanía con la gente y soluciones reales, porque las comunidades tienen voz propia y lo que hoy exigen no son explicaciones ni inventar culpas, sino resultados”, dijo.
¡Recibe las noticias al momento en tu WhatsApp! Únete a nuestro canal: https://bit.ly/3S0OztH