Inicio / A criterio de / El cine después de los cines

El cine después de los cines

La vida de las películas no termina con su “pasada” por los cines. La televisión es la segunda plataforma de lanzamiento. El cine, lo sabemos, no solo se ve en el cine. En 2017, por ejemplo, en TV se exhibieron 2,645 películas en 5,132 trasmisiones. En la televisión privada las películas ocuparon el 8.63 por ciento del tiempo y en la pública el 7.97.

El 26 por ciento de las cintas que pasaron por la televisión privada fue mexicano y en la pública el 48. Los números de espectadores de cine mexicano por televisión que proporciona el Anuario del IMCINE son dignos de llamar la atención: 65.8 millones de televidentes para películas mexicanas de reciente producción en TV abierta; 62.3 millones en emisoras privadas y 3.5 millones en públicas.

Quiere decir que hay más conciudadanos que ven cine mexicano en televisión que en las salas. En una sola pasada por el canal “de las estrellas”, se calcula que No se aceptan devoluciones fue vista por 3.2 millones de telespectadores, Nosotros los Nobles por 3 y Dos tipos de cuidado por 2.6. En la TV abierta pública los cálculos de las cintas más exitosas son: Macario 276 mil por Canal 22, La vida no vale nada 247 mil por el mismo canal y Perfume de violetas 231 mil por Canal 11.

Son cifras que nos dicen que algunas películas tienen una segunda vida a través de la televisión. Una vida que cuando uno piensa en las películas de Cantinflas o Pedro Infante parece ser eterna.

La tercera pasada son los DVD, los Blu-ray y las plataformas. Las primeras, al parecer, sufren un declive y las segundas seguramente seguirán creciendo. Cada vez se solicitan menos autorizaciones a Gobernación para DVD y Blu-ray, a pesar de que el 70 por ciento de los hogares cuenta con reproductores de esos discos. Hemos visto la desaparición de tiendas especializadas y catálogos cada vez más famélicos, porque los usos y costumbres parecen estar mutando a nuevas plataformas. En 2017 RTC solo autorizó 402 nuevos títulos para DVD mientras en 2012 la cifra fue de 1459.

Las cifras indican que el decrecimiento es constante año con año. Pero incluso a la baja, el mayor número de títulos es estadounidense (61 por ciento del total), mientras los productos mexicanos apenas llegaron al 11. Eso sí, la piratería continúa. Los investigadores de IMCINE, por ejemplo, localizaron 34 de los 88 estrenos mexicanos en DVD ilícitos. Se trata de un mercado paralelo que quizá por ilegal resulta -a ojo de buen cubero- doblemente redituable

En contraste, ya operan en México 16 plataformas digitales. Netflix concentra el 64 por ciento de los suscriptores, Claro Video 25 y Blim 7. Crecen y parece que dejan atrás a los DVD y Blu-ray. Y por supuesto explotan el cine y apuntan al futuro. Se estimaba que el año pasado tenían 7.4 millones de suscriptores y la cifra iba en aumento. Por eso merece subrayarse el esfuerzo de FilminLatino, que como su nombre lo indica quiere ser una plataforma de lanzamiento del cine latinoamericano y en español y en donde el 42 por ciento de su oferta es nacional, en claro contraste con Netflix, en donde solo el 2 por ciento es mexicano. FilminLatino ya tiene 63 mil usuarios registrados y un millón y medio de visitas. Es probable que esta plataforma sea por el momento “de nicho” pero es posible que acabe multiplicando su audiencia.

Pero junto a las plataformas de paga, legales, existen otras, gratuitas y en un limbo jurídico. La más importante de ellas sin duda es YouTube. Los investigadores de IMCINE se pusieron a buscar 258 títulos mexicanos de películas recientes y 21 por ciento estaba disponible en ese portal, sumando 15 millones de visitas.

De la misma manera, en otras plataformas de “consumo no legal” se exhiben cientos de films mexicanos. No (me) queda claro cómo acabará impactando eso a la industria. Pero creo que vale la pena, por lo menos, preguntárnoslo.

Un último apunte: en México se promueven mal y poco las películas. Solo el 31 por ciento de las estrenadas en 2017 registró alguna actividad publicitaria en los medios impresos y electrónicos. Del resto de los films pocos se enteran por los llamados medios tradicionales. Quizá se crea que con una cierta presencia en redes sociales es suficiente. El 74 por ciento de las películas de estreno contó con una cuenta oficial o fan page en Facebook. Fin.

José Woldenberg

Lee también

¡Vienen los chinos! ¿Qué hará Trump?

Zachary Karabell es un exbanquero que escribe sobre economía, inversiones, historia, relaciones internacionales y la …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Alert:Nuestro contenido esta protegido !!