El regreso a Japón confirmó un nivel competitivo en uno de los escenarios más exigentes

Con más de dos décadas de trayectoria, Aeroboy vive uno de sus mejores momentos. Foto: Alejandro Velázquez
El premio al mérito deportivo encontró a un luchador en plenitud. Con más de dos décadas de carrera y un 2025 determinante, Aeroboy cerró el año con reconocimiento, trabajo respaldado y la sensación de estar en el momento justo.
El luchador hidalguense recibió el galardón con una mezcla de orgullo y mesura, consciente de lo que representa para su disciplina.
“La verdad me siento muy contento, me siento muy honrado, orgulloso de mi deporte, representando”, compartió Aeroboy, dejando claro que el reconocimiento trasciende lo individual.
“La lucha libre siempre ha causado cierta polémica, pero habemos luchadores hidalguenses que estamos haciendo las cosas de la mejor manera, respetando nuestro deporte y respetando a los demás deportes”, abundó.
El 2025 no fue un año más en su trayectoria, pues fue un periodo que confirmó procesos, decisiones y una evolución que se venía gestando desde tiempo atrás.
“Me siento honrado, contento y satisfecho de todo lo que he logrado a lo largo de mi carrera y sobre todo en este 2025 que fue un año muy fructífero”, afirmó.
Uno de los momentos más importantes del año para Aeroboy fue su regreso a Japón, un país que exige rigor y carácter dentro del ring.
“Fue la gira número tres y tenía ocho años que no iba a Japón, entonces fue un buen regreso en un muy buen momento”, explicó.El tiempo lejos de ese circuito fue clave para volver distinto: “Creo que era algo que ya necesitaba y viví esta gira muy especial, tanto en lo personal como en lo profesional”.
Esa distancia, agregó, le permitió madurar su estilo y su forma de competir: “Llegué con mayor madurez y eso se refleja tanto en la vida cotidiana que tuve allá como en mis encuentros”.
El trabajo realizado en empresas como Pro Wrestling Freedoms y DDT Pro-Wrestling reafirmó que su lugar sigue siendo competitivo. No fue un regreso nostálgico ni simbólico, fue un ejercicio de vigencia.
“Muy contento por la experiencia y por el buen trato y trabajo realizado, esperemos regresar pronto”, comentó Aeroboy, dejando abierta la posibilidad de volver al mercado japonés.
Con ese respaldo, la mirada se dirige al futuro inmediato. Para el Aeroboy, la ambición siempre ha sido parte del camino, pero entendida desde el esfuerzo diario.
“Siempre me ha gustado ser ambicioso en el buen sentido, la carrera se ha construido a base de trabajo y esfuerzo día tras día”, expresó.

El 2026 aparece como un año de nuevos retos y consolidación internacional para Aeroboy, buscando poner nuevamente a la lucha libre hidalguense en todo lo alto.
“Siguen mis proyectos en el plano internacional y espero llegar a más países, pero también seguir afianzándome aquí, ser una figura en mi país”, apuntó.
El cierre del año también coincidió con un aniversario especial. El pasado 7 de diciembre cumplió 22 años como luchador profesional.
“Han pasado muy rápido, ha sido un abrir y cerrar de ojos desde el día que debuté”, recordó Aeroboy, con la perspectiva que solo da el tiempo. Dos décadas después, el balance es positivo. “Me siento bien, muy maduro, muy completo”, afirmó.
Lejos de pensar en desgaste, el luchador habla de claridad y aprendizaje. Cada etapa dejó herramientas que hoy se reflejan en su forma de luchar y de entender el entorno. “Todos estos años han servido de mucho y quiero seguir dando lo mejor en la lucha libre”, aseguró Aeroboy, con la convicción intacta.
Con el premio en manos y el futuro en construcción, Aeroboy cierra 2025 con trabajo, experiencia y rumbo claro. El siguiente capítulo ya está en marcha y el ring, como siempre, será el escenario donde todo se confirme.
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