“El Niño” y el clima variable agravan las precipitaciones
De acuerdo con Enrique Padilla, director de Protección Civil de Pachuca, en entrevistas para el programa Encamorrados, señalo que la ciudad sufre de anegamientos (acumulación temporal de agua) porque el sistema hídrico está bajo un constante asedio de desechos.
En los desazolves se han extraído muebles, llantas, aceites, animales muertos y toneladas de material de construcción. Al buscar el dren pluvial, el agua topa con una pared de basura y el colapso es inevitable.
Los habitantes de la zona metropolitana sufren consecuencias que se miden en autos varados, caos vial y calles inundadas.
Enrique Padilla, comenta que el clima de la capital hidalguense es tan variable que a mitad de la mañana el sol quema y horas después llega una fuerte lluvia que colapsan las avenidas.
Las mañanas despejadas permiten que la superficie alcance su calentamiento máximo. Esto provoca un proceso de convección: el aire cálido se evapora, se combina con la humedad y viaja hacia arriba en la atmósfera.

A mayor calentamiento, más intensa es la convección, razón por la que las tardes registran lluvias intensas. La infraestructura urbana no está diseñada para este caos, sumando el fenómeno de el “El Niño”, el cuál trae consigo ráfagas de viento y fuertes lluvias.
Las recientes precipitaciones llegaron a registrar la alarmante cifra de 36.2 milímetros (36 litros por m2) en tan solo un día.
Para este año 2026, las precipitaciones son constantes y fuertes pero sin afectaciones graves como las de octubre de 2025, aunque hay leves inundaciones y granizadas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronostica que para lo que resta de la primavera seguirán las lluvias con calor de más de 30 grados, lo que activó el comité estatal de emergencias.
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