Los meteoros que han afectado a la región se formaron en el Atlántico, cobrando vidas y dejando cuantiosas pérdidas

La temporada de huracanes en el Atlántico comenzará este 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre
En las últimas dos décadas, al menos seis fenómenos hidrometeorológicos formados en el océano Atlántico, entre huracanes y tormentas tropicales, han dejado pérdidas de vidas humanas y cuantiosos daños materiales a su paso por el Valle de Tulancingo, que abarca la zona Otomí-Tepehua.
Las lluvias derivadas del huracán Dean, en agosto de 2007, y la depresión tropical Lorenzo, en septiembre de ese mismo año, ocasionaron graves afectaciones en puentes, carreteras y caminos rurales, así como onerosas pérdidas al sector agropecuario, aunado a la destrucción de viviendas y la evacuación de las familias que las habitaban.
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Una década después, en agosto de 2017, el huracán Franklin, degradado a baja remanente, generó anegamientos de leves a severos, caída de árboles y daños en cultivos, en Cuautepec de Hinojosa, Santiago Tulantepec, Singuilucan y Tulancingo, entre otras demarcaciones de la zona.
Apenas había pasado un mes y el huracán Katia, categoría 1, movilizó a las autoridades de la región ante el pronóstico de que pasaría como depresión tropical por el sureste de Tulancingo y, aunque trajo consigo lluvias menores a las previstas, sí provocó anegamientos.
La madrugada del 21 de agosto de 2021, ingresó el huracán Grace, categoría 2, y principalmente afectó la infraestructura carretera del Valle de Tulancingo, incluidos municipios de la zona Otomí-Tepehua, misma que en octubre del año pasado sufrió los efectos de la vaguada monzónica que azotó a la entidad, con un saldo total de 23 personas fallecidas.
El director de Bomberos y Protección Civil, Jesús García Ávila, indicó que cada año, oficialmente, la temporada de ciclones tropicales inicia el 15 de mayo en el océano Pacífico, pero como “la naturaleza no tiene palabra”, algunos meteoros se han presentado desde el mes de abril.

El pronóstico para la Temporada de Ciclones Tropicales 2026, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Conagua, es de entre 18 y 21 sistemas para el océano Pacífico, y de 11 a 15 para el océano Atlántico.
“El clima es impredecible, pero no perdamos de vista que son pronósticos; de pronto una tormenta tropical se puede convertir en un huracán categoría tres o cuatro”, detalló.
García Ávila informó que, previo al inicio de la temporada de huracanes en el Pacífico, junto con personal de la delegación en Hidalgo de la Conagua, recorrió los ríos que cruzan el municipio para detectar posibles puntos críticos que requieran atención prioritaria.
Señaló que prevalece el problema aguas arriba del río Grande, a la altura de Huapalcalco, donde un bordo está debilitado y de lo cual han advertido a la Conagua desde tiempo atrás.
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