Usuarios expresaron temor por posibles filtraciones, suplantación de identidad y uso indebido de datos, mientras autoridades defendieron la medida como una herramienta contra extorsiones y fraudes
El registro de celulares dividió opiniones entre usuarios mexicanos, quienes expresaron dudas sobre la seguridad de la información personal que deberán proporcionar para vincular sus líneas telefónicas con la CURP antes del 30 de junio de 2026.
La disposición estableció que las líneas móviles tendrían que estar asociadas con la identidad de sus titulares. El objetivo oficial fue reducir el uso de números anónimos en delitos como fraude, extorsión, secuestro virtual y trata de personas.
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Sin embargo, algunas personas cuestionaron quién protegería la información recopilada y qué ocurriría si los datos fueran filtrados, robados o empleados para contratar líneas sin autorización.
Melissa, una de las usuarias consultadas, explicó que no rechazaba por completo el procedimiento, pero desconocía sus alcances y temía quedarse sin llamadas si no cumplía dentro del periodo establecido.
Pedro sostuvo una postura distinta. Consideró que entregar la CURP y otros datos no representaba una novedad, debido a que los bancos, el Servicio de Administración Tributaria y las compañías telefónicas ya solicitaban información personal en diversos trámites.
Emily, quien ya había realizado el registro de celulares, señaló que inicialmente no observó inconvenientes. No obstante, posteriormente consideró que una persona podría ser víctima de una estafa o suplantación si alguien utilizaba indebidamente su número o identidad.

Ana Cecilia Pérez, directora de la organización Capa 8, especializada en ciberseguridad y protección digital, advirtió que el desafío no consistía únicamente en identificar a los titulares, sino en impedir accesos no autorizados, filtraciones o usos indebidos.
La especialista explicó que el registro de celulares podría ayudar en algunas investigaciones, aunque no garantizaría que los grupos delictivos dejaran de emplear identidades robadas, prestanombres o números contratados irregularmente.
También alertó que ya se habían presentado casos de personas que descubrieron líneas vinculadas con su CURP que nunca solicitaron. En esas situaciones, el titular de los datos podría quedar relacionado inicialmente con actividades realizadas desde un número desconocido.
El problema sería especialmente delicado para periodistas, activistas y madres buscadoras, quienes podrían quedar expuestos si su información personal llegara a manos de grupos criminales.
El registro de celulares deberá efectuarse directamente con Telcel, AT&T, Movistar o la compañía responsable del servicio. Los usuarios podrán realizarlo mediante las plataformas habilitadas por sus operadores o de forma presencial en centros de atención.
Para completar el procedimiento, las personas físicas deberán presentar una identificación oficial vigente que contenga la CURP. En los trámites digitales, los operadores también podrán aplicar mecanismos para comprobar la identidad del usuario.
Las líneas que no cumplan antes del 30 de junio sufrirían una suspensión temporal. Solamente conservarían la posibilidad de efectuar llamadas al 911 y al 088, recibir mensajes de emergencia y comunicarse con su proveedor.
La suspensión no implicaría la pérdida definitiva del número, pues el servicio podría reactivarse después de concluir el registro de celulares. La autoridad sostuvo que no habría una prórroga formal para extender el plazo.
De acuerdo con los datos difundidos por la autoridad, México contaba con 144 millones de líneas activas y, hasta el 1 de junio, casi 53 millones habían sido registradas. Especialistas del sector estimaron que la cifra total podría ser mayor por la operación de compañías móviles virtuales.
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