Un nuevo fenómeno juvenil comenzó a viralizarse en redes sociales y provocó reacciones encontradas, mientras especialistas llaman a analizarlo con información y sin prejuicios sociales
En semanas recientes, el término therians comenzó a circular con mayor frecuencia en redes sociales, donde generó debate, desinformación y opiniones encontradas. Aunque para algunos usuarios representó una tendencia novedosa, especialistas señalaron que se trató de un fenómeno vinculado a dinámicas sociales más amplias, especialmente entre jóvenes.
De acuerdo con Acmed Díaz Fernández, docente del Área Académica de Sociología y Demografía de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), la aparición de los therians respondió a la necesidad de pertenencia que históricamente caracteriza a las juventudes.
El académico explicó que cada generación construye sus propias tribus urbanas como parte de su proceso de identidad, por lo que este caso no resultó aislado.
El catedrático del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) consideró que el fenómeno debe analizarse en el contexto posterior a la pandemia de Covid-19, etapa marcada por el aislamiento, la digitalización de la vida cotidiana y la reducción de la interacción presencial. Estos factores, dijo, influyeron en la búsqueda de espacios de aceptación y comunidad, lo que facilitó la visibilidad de grupos como los therians.

Uno de los puntos centrales fue la forma en que el tema se difundió en medios de comunicación e Internet. Según el especialista, el principal riesgo no radicó en la conducta de los therians, sino en la manera en que se abordó el fenómeno, muchas veces desde el estigma y la falta de información.
Subrayó que antes de conocer quiénes integraban estos grupos o cuántos eran, ya existía una narrativa marcada por el estigma.
Asimismo, advirtió que los algoritmos de las plataformas digitales tendieron a reforzar posturas extremas, lo que amplificó el estigma y generó percepciones distorsionadas. Esta dinámica favoreció la propagación de rumores, el pánico colectivo y reacciones cargadas de estigma, lo que complicó una discusión informada.
Aunque en países como Argentina se identificaron agrupaciones más visibles de therians, en México no existieron datos oficiales que permitieran dimensionar su presencia. Por ello, el académico afirmó que no hubo razones para alarmarse y reiteró que mientras no se vulneraran normas de convivencia ni derechos de terceros, el análisis debía realizarse sin estigma.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH