Carmen Morales Hernández, partera originaria de Huejutla, explicó que su labor no solo consiste en asistir partos, sino también en acompañar a las mujeres durante todo el proceso de gestación
Las parteras tradicionales continúan siendo pieza clave en la atención de mujeres embarazadas en comunidades de la Huasteca hidalguense, donde su conocimiento ancestral y la confianza de las familias permiten preservar prácticas culturales relacionadas con
el nacimiento.
Carmen Morales Hernández, partera originaria de Huejutla, explicó que su labor no solo consiste en asistir partos, sino también en acompañar a las mujeres durante todo el proceso de gestación, brindar orientación, preparar remedios naturales y ofrecer apoyo emocional a las familias, especialmente en comunidades donde el acceso a servicios médicos es limitado.
Te puede interesar: ¿Circulas por esta carretera? Advierten por crecimiento de un hundimiento
Recordó que la mayoría de las parteras aprendieron este oficio de sus madres, abuelas o de otras mujeres con experiencia, quienes les heredaron conocimientos sobre el cuerpo femenino, el uso de plantas medicinales y las señales que anuncian la cercanía del parto.

Destacó que, gracias a la práctica y la experiencia adquirida con los años, han desarrollado habilidades que les permiten atender nacimientos en casa y procurar el bienestar tanto de la madre como del recién nacido, siempre priorizando la seguridad de ambos.
Explicó que entre las prácticas más comunes se encuentra el uso de infusiones de hierbas, las sobadas para acomodar al bebé en el vientre y recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo. Después del nacimiento, también orientan a las madres sobre los cuidados posteriores, que incluyen reposo, alimentación especial y baños con plantas medicinales.
No obstante, reconoció que esta labor enfrenta diversos retos, entre ellos la disminución del número de parteras debido a la falta de interés de las nuevas generaciones en aprender el oficio, así como el crecimiento de los servicios médicos institucionales, que han modificado la forma en que atienden los partos.
A pesar de estos cambios, señaló que muchas familias siguen confiando en las parteras, sobre todo en comunidades alejadas, donde los Centros de Salud se encuentran a varias horas de distancia. Añadió que, cuando detectan riesgos durante el embarazo o el parto, canalizan a las pacientes a hospitales o clínicas para evitar complicaciones.
Te puede interesar: Aumentan reportes de enjambres en Huejutla; ¿a qué se debe?
Por su parte, María Hernández Hernández destacó la importancia del ritual tradicional denominado “Chikontilistli”, considerado el baño del recién nacido o bautizo indígena, el cual representa la bienvenida del bebé a la vida comunitaria dentro de la cosmovisión náhuatl.
Explicó que este ritual, realizado por parteras tradicionales, integra rezos en lengua náhuatl, el uso de hierbas y elementos simbólicos que representan protección, salud y armonía espiritual para el recién nacido.
Sonia Guillén Hernández, responsable del programa de Interculturalidad en Salud, informó que en la Huasteca se tiene un registro aproximado de 223 parteras tradicionales, quienes han recibido capacitación y certificación por parte del sector Salud.
¡Recibe las noticias al momento en tu Whatsapp! Únete a nuestro Canal: https://bit.ly/3S0OztH