Se dice… que Tlaxcoapan es señalado por control informativo; cuestionan consenso en reforma electoral y enfrentan críticas gobiernos de Molango y Contraloría por casos pendientes

Se dice… que en Tlaxcoapan, ningún funcionario puede dar entrevistas sin el visto bueno de la presidenta municipal Teresa Olivares Reyna. Parece que el municipio regresó a los tiempos del viejo presidencialismo, cuando solo se hablaba con autorización superior. La apertura y la transparencia quedan en discurso, porque la información pasa primero por un filtro político. Se dice que la censura no viene de fuera, sino de la propia edila, quien mantiene un férreo control sobre lo que dicen sus colaboradores. Al final, quienes salen perdiendo son los ciudadanos, que merecen autoridades dispuestas a informar con libertad y rendir cuentas sin temor.
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Se dice… que a Avelino Tovar Iglesias le salió bastante cómodo presumir que la reforma de las 42 alcaldías fue producto del “mayor consenso”, aunque varias mujeres de su propio partido tuvieron que aparecerse en el Congreso para preguntar cuándo, cómo y con quién se había construido ese acuerdo. El diputado verde reconoció que ni siquiera era la propuesta original del PVEM, pero aun así la firmó, la defendió y hasta aseguró que todo quedó equilibrado. Eso sí, cuando le recordaron que las inconformes eran militantes de su casa, aplicó la vieja confiable de que cada quien tiene su opinión. Al parecer, para el Verde el consenso es tan amplio que hasta incluye a quienes nunca estuvieron de acuerdo.
